Ser de otro planeta:
Rareza inesperada.
Anormalidad encubierta.
Que tu magia y misterio, jamás sean develados.
Que lo cotidiano nunca te despierte del sueño
y te vuelva un hombre común.
jueves, 10 de octubre de 2013
domingo, 7 de julio de 2013
martes, 2 de julio de 2013
Síntesis
El amor que no es, no será aunque querramos que sea.
( Aún deseo a ese amor que no quiere ser deseado)
Solo queda no desear... no querer más.
( Aún deseo a ese amor que no quiere ser deseado)
Solo queda no desear... no querer más.
Infierno de cielo ( Gioconda Belli)
| Velas. Luces. |
No el cirio pascual.
Sino el fuego pagano de los ritos druidas.
Adoremos al cuerpo
Santuario inequívoco del verbo y del ser.
Ojos dorados parpadean
en el brillo bruñido del espejo
donde sos mi torre de marfil.
En la redoma ponga el aceite aromático.
Un olor a jazmines almizcle incienso catedralicio
impregna el viento las ventanas de la nariz.
Allá lejos tu cabeza. Tu brazo delineado
La textura de anchas nervaduras. El anverso extenso del pie.
Pies de centauro. Feos tus pies, excitantes.
Como los casco del unicornio removiendo arbustos con su cuerno de infinitas espirales.
No hay equilibrio más exacto que éste
de un hombre y una mujer
convertidos otras vez en arcilla primigenia.
Saltan los omoplatos; los fémures se hacen trizas.
La rigidez del esqueleto se abandona a la carne trémula.
La luz de las velas estrella en el espejo visiones míticas.
Medusas. Cíclopes. Saturnos saciados.
No sé donde tus manos
en este laberinto de monstruos magníficos devorándose.
¿Quién sos criatura desencajada que así me despojás
de mi decencia de sacerdotisa?
Tu piel es fluida y candente.
La cera se derrite en los recipientes de cristal.
Chasquea tu boca sobre la mía.
¿O es la llama que chisporrotea?
El fuego encuentra su propio incendio.
Sobre el aceite de la noche
velámenes ardientes lamen el lago quieto
del espejo incandescente.
Allá mi pie.
Las uñas rojas. La imposible extensión de una pierna íngrima.
El paisaje blanco. Las pieles sumergidas en lavas ígneas
resollando borboteando vaporizándose.
El fuego viene y va con el sonido del mar sobre los arrecifes.
Sobre los cuerpos consumidos, carbonizados.
Se apagan las velas una a una.
Me sacudo el cabello. Me levanto, ave Fénix de las cenizas.
Soy en el espejo, un infierno de cielo.
Sino el fuego pagano de los ritos druidas.
Adoremos al cuerpo
Santuario inequívoco del verbo y del ser.
Ojos dorados parpadean
en el brillo bruñido del espejo
donde sos mi torre de marfil.
En la redoma ponga el aceite aromático.
Un olor a jazmines almizcle incienso catedralicio
impregna el viento las ventanas de la nariz.
Allá lejos tu cabeza. Tu brazo delineado
La textura de anchas nervaduras. El anverso extenso del pie.
Pies de centauro. Feos tus pies, excitantes.
Como los casco del unicornio removiendo arbustos con su cuerno de infinitas espirales.
No hay equilibrio más exacto que éste
de un hombre y una mujer
convertidos otras vez en arcilla primigenia.
Saltan los omoplatos; los fémures se hacen trizas.
La rigidez del esqueleto se abandona a la carne trémula.
La luz de las velas estrella en el espejo visiones míticas.
Medusas. Cíclopes. Saturnos saciados.
No sé donde tus manos
en este laberinto de monstruos magníficos devorándose.
¿Quién sos criatura desencajada que así me despojás
de mi decencia de sacerdotisa?
Tu piel es fluida y candente.
La cera se derrite en los recipientes de cristal.
Chasquea tu boca sobre la mía.
¿O es la llama que chisporrotea?
El fuego encuentra su propio incendio.
Sobre el aceite de la noche
velámenes ardientes lamen el lago quieto
del espejo incandescente.
Allá mi pie.
Las uñas rojas. La imposible extensión de una pierna íngrima.
El paisaje blanco. Las pieles sumergidas en lavas ígneas
resollando borboteando vaporizándose.
El fuego viene y va con el sonido del mar sobre los arrecifes.
Sobre los cuerpos consumidos, carbonizados.
Se apagan las velas una a una.
Me sacudo el cabello. Me levanto, ave Fénix de las cenizas.
Soy en el espejo, un infierno de cielo.
sábado, 25 de mayo de 2013
sábado, 8 de septiembre de 2012
Free
El amor que siento es tan grande
que ya no entra en este cuerpito mio.
Y me desborda.
Quisiera manipularlo,
decidir como, donde y cuando.
Pero es tan testarudo,
tiene vida propia.
Es libre de mis prejucios y de mis miedos.
Ahí va mi amor, mostrándose.
Y no le importa si alguien lo espera.
Mi amor es feliz amando.
que ya no entra en este cuerpito mio.
Y me desborda.
Quisiera manipularlo,
decidir como, donde y cuando.
Pero es tan testarudo,
tiene vida propia.
Es libre de mis prejucios y de mis miedos.
Ahí va mi amor, mostrándose.
Y no le importa si alguien lo espera.
Mi amor es feliz amando.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Mala eres
Soy un asesino serial,
mato en serio el amor.
Soy un represor implacable.
Reprimo sin piedad el amor.
Destruyo:
todo lo bueno, lo sano,
Destruyo al buen amor.
Así soy yo.
Soy de temer (me doy mucho miedo)
Ahora quiero llorar,
porque debo seguir quedándome, a solas conmigo...
mato en serio el amor.
Soy un represor implacable.
Reprimo sin piedad el amor.
Destruyo:
todo lo bueno, lo sano,
Destruyo al buen amor.
Así soy yo.
Soy de temer (me doy mucho miedo)
Ahora quiero llorar,
porque debo seguir quedándome, a solas conmigo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)